Y entonces era yo,
La que nuevamente se equivocaba,
La que tenía una idealización del amor,
Y entonces nuevamente era yo,
Quien pensaba en volver amar,
Quien volvía a creer una vez,
Y entonces era yo,
Quien sus alas volvía a extender,
Quien el cielo volvía a dar,
A alguien que no sabe amar,
Ni volar.
Y entonces era yo,
Quien el blanco en él amaba,
A alguien que pintaba negro.