Quinteros Fabian

DE ESTA SE SALE

      DE ESTA SE SALE

 

  Cuando las máscaras se caen, la verdad deja de susurrar y empieza a doler.

  Ahí entendés quién era reflejo, y quién apenas sombra en tu piel.

  Aprendés a medir los abrazos, a no creer en promesas vacías, a ponerle nombre al silencio y distancia a las hipocresías.

  Duele, claro que duele, como duele soltar lo que alguna vez fue hogar, pero más duele quedarse donde ya no te saben cuidar.

  Y en medio del caos, cuando todo parece quebrarse en mil, algo adentro se enciende despacio:

       Las ganas de volver a vivir.

  Porque aunque el golpe te tumbe, aunque el alma se sienta caer, hay una fuerza que grita en lo profundo:

        De esta, también se sale, otra vez.