Un marzo y una sonrisa, esa sonrisa creo unas ansias ásperas que me decían que ya lo amaba, ambiraba lo bello de su mirada
No tuve nada de sensata, toda la culpa al Ada de las enamoradas, oh mas bien de las equivocadas, de niñas calladas bien portadas, deciden amar silenciadas, se arrancan la voz la condenan al mar, se quedan en mudas ante al amar.