Ishra

LA CIUDAD NO DUERME

\"!La ciudad no duerme!\", le decía el vigilante a la señorita,

mientras salía a tomar el bus para ir a casa.

 

Toca caminar un largo trecho,

por el anden se desplazaba,

cuando un hombre mal vestido la hora le preguntaba;

\"son las once y cuarto\", dice ella con voz cansada,

\"muchas gracias monita\", pronuncia el hombre sin techo,

reparándola con la mirada.

 

Acelera el paso la señorita para llegar a la parada,

pero le corta el camino su exnovio, el que tanto la amaba.

\"Hola\", la saluda con rencor.

\"¿Por que no me contesta las llamadas?\". Ella lo mira con pavor,

enmudecida del miedo trata de avanzar, el joven lleno de ira la toma por el cuello

y de un empujón al suelo la tira.

ella grita \"No me haga nada\" dejando en el viento el eco de su voz cansada.

 

\"Me hiciste sufrir y por eso vas a pagar\". Dice el exnovio llorando,

y con su mano temblando,

de su mochila saca una pistola, dispara dos veces,

dejando a su exnovia tirada, sola y con Dios haciendo las paces.

 

el hombre si techo se acerca, al escuchar los estruendos,

para el, un sonido ya conocido.

\"!Ay es la monita!\", exclama el viejo entristecido,

\"Ayúdeme\", dice la señorita con la voz entrecortada,

mientras cierra los ojos y descansa la cabeza de sangre empapada.

 

La ciudad reclama un alma de forma violenta,

solo como ella lo sabe hacer,

por el motivo que sea, un robo, un accidente o un querer,

y casi siempre de una forma lenta.

 

La ciudad no duerme.