Le gusta al ruiseñor…
La sutil cadencia de tus versos;
hiladora del alma perdida,
que con tu pluma depuras
los pecados bajo el cielo.
Que se entrelazan los mundos
! que ya no hay espera!
al ritmo resarcido del corazón.
Allí, junto al fogaril ensueño
permuta ceñida, la simiente
que le dio vida a tu ser..
Le gusta al ruiseñor…
la sutil presencia cósmica de tu voz.
Ferrán Sorel©.
04-27-26