Sí, amor mío,
nos ilumina la misma estrella con su luz menguante.
Sí, amor mío,
en la muerte nuestro refugio será el mismo.
¿Valieron las promesas?
Ninguna se recuerda en el implacable futuro singular del tiempo.
¿Vale el amor en la inmensidad del abismo?
No queda evidencia de la profundidad del para siempre.
¿Te preguntas si te amo?
En tu cuerpo encuentro el paraíso perdido.
¿Todavía te preguntas si te amo?
¡Mira, el universo! Fuera de él, tú, eterna.
Me pregunto por tu amor,
no hay faro.