Aún queda en mí el sabor de sus besos
esos que dejaste olvidado en mis labios
besos agoreros de mi cruel tortura
pues sabían que serias, ave de paso.
Aun flota en el aire tu promesa de amor
palabras que ciegamente creí
versos adornados de picantes aromas
que el viento cualquier tarde borré.
Cada noche mirábamos las estrellas
me jurabas amor eterno
la Luna es testigo de esos sollozos
que sobre mi pecho derramabas.
Ese banco de frío e insensible cemento
de ése parque de nombre que no recuerdo
hoy gime recordando toda la pasión
que nuestros besos derramaban.
Agitaste las alas, elevaste tu vuelo
buscando nuevos senderos de amor
no dudo que encontraste consuelo
en otros brazos abandonados.
Sé que ahora caminas asida a otros brazos
que él te mira con ojos de fiel enamorado
no sabe ni sospecha el doncel afortunado
que duermes con él pero sueñas conmigo.
Lima, 16 de abril del 2026
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