Daniel Omar Cignacco

La ontologĂ­a del tacto invisible

No intentes predecir el rastro de mi mano;

se desplaza en una nube de densidades,

estando en todas partes y en ninguna,

hasta que la presión de tu pecho

fija mi posición sobre el mapa de tu vientre

El calor fluye de tu centro al mío,

aumentando el desorden de nuestras células

hasta que la entropía es tan alta

que ya no sabemos dónde termina tu hidrógeno

y dónde comienza mi incendio.

 

Daniel Omar Cignacco  © 2026