Gustavo Martinez Deschamps

Convicción

Mis ojos de auroras, 

Marcharon a tus abismos boreales,

Mientras tu alma devoradora,

Me aderezó de estelares,

Adulterados...

 

Hay un cielo tenebrista, descascarado,

Que sobre mi, parece abalanzarse,

Y, bajo el qué, casi vencido,

Sigo arrancandome las sombras,

De tus inmortalidades.

 

Ahora no, pero se bien que mañana,

Ya no beberé atiborrado de la noche,

Y en mi hallaré, un portal solar impercedero,

Dónde mi alma solo sabrá regocijarse.