Te me vas de entre los dedos
dulce abril apasionado;
con tu esencia, con tus flores,
con tus brisas, con tu canto.
Ya te vas de entre mis dedos
y sin tus flores vendrá mi llanto;
sin tu esencia mis inviernos,
sin tus brisas, desengaño.
Ya te vas, te vas muy lejos
y no oiré yo más tu canto.
Mas la estrella azul del cielo
te hará probar amargo trago.
Seré yo que en tu silencio
esté mi sangre derramando
sobre tierra, mar y cielo
en el nombre de tu engaño.
Ya te vas para dejarme,
cruel abril, abandonado.
No amaré jamás quien eres,
pues quien soy me lo has quitado;
con ensueños, con mentiras,
con tus flores... Con mi llanto.