Jamás el qué dirán me ha preocupado;
opuesto por sistema a ser gregario
se entiende que no quiera de ordinario
en la duda dar nada por sentado.
Me niego porque siempre he discrepado
a ser fiel por inercia a lo unitario
rayano casi siempre a lo sectario,
impuesto sin que sea consensuado
a antojo de quien es autoritario.
Centrando como patria el universo
renuncio a la existencia de fronteras,
idea que transmito en cada verso
ajeno al colorido de banderas;
destino que en la mente del poeta
obviando impedimentos se concreta.