Hoy la extraño más que ayer,
como si el sol saliera incompleto,
como si el viento pronunciara su nombre
y me dejara el pecho despierto.
La busco en las horas simples,
en el café, en la calle, en el cielo;
en cada silencio que llega despacio
y se sienta conmigo un momento.
Hoy no hace falta una fecha especial,
ni una razón para sentir este vacío;
basta mirar donde antes estaba ella
para entender cuánto la necesito.
La extraño con calma y con fuerza,
con esa tristeza que no hace ruido;
porque hay personas que se van lejos,
pero se quedan viviendo conmigo.