William26🫶

Florecer Bajo la Lluvia

Florecer Bajo la Lluvia

 

 

Donde la luz no llega, comienza el trabajo.

No es derrota, ni lamento baldío:

es un murmullo oscuro que insiste en la tierra

y bebe directo de lo que arde.

El aguacero no cae por castigo,

ni responde a plegarias del cielo:

desciende y le impone a la tierra su fractura,

la obliga a torcer su silencio.

En cada gota hay un germen latente,

en cada tormenta, raíz que se afirma.

Nada se siembra sin antes ser herida:

el barro también tiene su firma.

Crecer es un acto violento y lento,

raíz que fractura su propia frontera.

No hay flor que no pague ese descenso

de oscurecer antes de que amanezca.

No nacen las flores más fuertes en calma:

germinan a ciegas, respiran a tientas,

se abren paso —torpes, tercas—

como si la vida fuera un error que insiste.

En el fondo del barro —en el fondo del alma—

la raíz ya trabaja.