Carlos Ojeda

Hay que agradecer.

Hay que agradecer.

 

Porque tus ojos llorosos

porque tu boca es silencio

Porque se alza tu llanto

como plegaria

buscando ser eco

en los cielos.

Que te sientes cansado

tal vez un poco de miedo

será acaso ese momento

en qué miramos atrás

seguro no hemos llegado lejos.

Déjate llevar por la promesa

que el día siguiente será mejor

agradece a Dios por lo que tienes

que el mañana llegará

estés o no estés vos.

                   Amigos míos.