Hay que agradecer.
Porque tus ojos llorosos
porque tu boca es silencio
Porque se alza tu llanto
como plegaria
buscando ser eco
en los cielos.
Que te sientes cansado
tal vez un poco de miedo
será acaso ese momento
en qué miramos atrás
seguro no hemos llegado lejos.
Déjate llevar por la promesa
que el día siguiente será mejor
agradece a Dios por lo que tienes
que el mañana llegará
estés o no estés vos.
Amigos míos.