I
Te soñé, amor,
igual que en la noche que dormimos juntos,
llevabas en cada dedo de tu mano un anillo;
todos diferentes y con diversas piedras.
Colocaste esa misma mano frente a mi rostro,
se movía lento por lo pesado de las joyas.
II
Vi tu cuerpo desnudo,
se hizo cenizas en la noche.
Sentí tu mirada liviana antes de darte a la fuga,
intenté esquivar la angustia de tu pecho
y la carne, mi carne,
se coció en el calor de tu ombligo.
III
Mis oraciones te atravesaron el alma,
no encontraron abrigo en tu seno las aves de mayo,
las letras que un día fueron tuyas
resbalaron por tu cuerpo
hasta desaparecer cerca de nuestros pies.
Y la tierra se tragó cada uno de mis pálpitos, pero a ti no llegó,
sino el ruido del mundo.
25/06/2024.