Manos de un niño,
De un niño que
Nunca supo
Cuidar.
Eran manos
Muy resbalosas,
Muy descuidadas,
Muy irresponsables.
Muchas veces intento,
Muchas veces no supo,
Muchas veces se arrepintió.
Hasta que dejaron de confiarle,
“Niño, aprende a cuidar las cosas”.
Seguía siendo todo lo anterior,
Pero ahora era desconfiado,
Ya no tenía el valor.
Una vez le confiaron
Una jarra en forma de
Corazón, pero ya no
Tenia la pasión, o
La confianza.
No era lo mismo.
Y volvió a pasar lo
Mismo.
Pero no por
Descuidado,
No por irresponsable,
Pero por miedo,
Por no querer
Volver a hacerlo.
El nunca supo amar.