Falló cuando te veo a los ojos,
distraes a mi cerebro con una
sonrisa pequeña, que nunca
he visto en persona, pero que
ahora es más bonita que en pintura.
Has de pensar que soy tonto,
por escribir con locura una historia
de nosotros enamorados, dulce
melodía sale de tu boca color
turquesa, me dan ganas de robarte
un beso.
No puedo dejar de aprender de ti,
volando mi imaginación con tu
precioso cantor, llenando de alegría
esté sincero corazón, que solo late
cuando estás durmiendo sobre mí.
Ya no puedo esperar el invierno,
quiero cometer el pecado de hacerte
mía… allá en la colina silvestre,
que estés cómoda tocando mi pecho,
conociendo mis puntos más sensibles.