SienaR

BRISA QUE SE ASOMA

A veces basta un instante
para que el día respire,  
una brisa que se asoma  
sin pedir permiso  
y nos recuerda  
que seguimos aquí,  
enteros,  
aunque el mundo cambie de sitio.

 


Hay una luz que no se apaga,  
una que vive adentro  
y se enciende sola  
cuando la miramos.  
Esa es la que sostiene,  
la que nombra sin palabras,  
la que vuelve a levantar  
lo que parecía cansado.

 

Hoy camino despacio  
para escucharla.  
Mañana, quizá,  
ella me escriba de nuevo.

 

SienaR ©