max 2024

El eco de tu ausencia que se convierte en la luz que guía mis pasos hacia el refugio de tu alma

Caminaba entre sombras de un tiempo sin nombre,

buscando en los mapas de antiguas estrellas

la huella precisa que dicta tu nombre,

grabada en el mármol de mis horas bellas.

 

No sé si es el viento, no sé si es el ruego,

o el pulso del mundo que late contigo,

pero ardo en un centro de azulado fuego

si tu voz me llama, si somos abrigo.

 

Eres el silencio que sabe decirme,

la calma que habita detrás de la herida,

el centro magnético que logra rendirme

a esta dulce danza que llamo tu vida.

 

No busco certezas ni nombres grabados,

me basta el misterio de ser tu destino,

caminar al lado, sin ser avisados,

en este infinito, nuestro peregrino.

 

Y si el tiempo pasa y el mundo se olvida,

que baste este instante de paz y de calma,

porque amarte, en toda esta breve partida,

es el único oficio que entiende mi alma.