Me vi lejos
después de quererte
tanto.
Tan lejos me vi
que confundí todo:
la noche parecía día
los ancianos niños.
Apuntaba muy alto,
casi a las nubes
y aun dándoles no llovía.
Tardé tiempo en darme cuenta
que te fuiste
y casi perdí media vida.
“PUEDES OLVIDAR CON QUIEN HAS REÍDO
PERO NUNCA CON QUIEN HAS LLORADO”
© Juan Andrés Silvente López