Es el olor a jazmín,
antesala del amor,
en las noches de verano
con la luna en su esplendor.
Ardientes son las palabras,
que se dicen con amor,
al oído de quien amas
y llegan al corazón.
Bajo la luz de la luna,
si te acompaña el amor,
serás feliz por un tiempo
donde el sueño es resplandor.
Mas la noche es pasajera,
y se apaga su fulgor;
lo que en sueños nos enciende
se disuelve en el albor.
Nada dura para siempre,
que el amor que se promete
al influjo de la luna
se olvida en un periquete.