Te diría que sí…
que tengo la edad que tengo
Y que entiendo tu miedo,
entiendo tus dudas,
entiendo que quizás, la diferencia entre nosotros
te hizo pensar demasiado.
Pero también me hubiera gustado
que vieras más allá de un número.
Porque yo no quería complicarte la vida,
ni presionarte,
ni hacerte sentir incómoda.
Yo solo quería darme la oportunidad de conocerte.
De hacer planes simples,
de esos donde dos personas se ríen mucho,
se miran bonito
y la pasan bien sin pensar tanto.
Quería conocerte en tus días buenos
y también en los malos,
Quería descubrir qué te hace reír,
que te pone nerviosa,
qué canción cantas, aunque te dé pena.
Y si después de todo eso
Igual decidías no verme más…
te lo habría respetado.
Porque cuando uno quiere bonito
también aprende a aceptar.
Pero sí te pediría una sola cosa:
Que nunca dejes de sonreír.
Porque tienes la sonrisa más bonita
que he visto en mi vida
de esas que desarman,
de esas que iluminan un lugar sin esfuerzo,
de esas que se te quedan viviendo en la memoria
aunque pase el tiempo.
Y quizá yo,
con el tiempo,
aprenda a olvidarte…
pero estoy seguro
de que jamás voy a olvidar
la forma en la que sonreías.