Nunca olvidaré sus palabras;
“Por favor amor… Acompáñame” (dijo ella)
Nunca me perdonó, mi silencio.
Alguien me susurró; ¡contéstele!
“Por favor amor. Acompáñame” (dijo ella)
Por temor. No la conquisté a ella.
Alguien me susurró; ¡contéstele!
…De haberla escuchado. La tuviera.