\"LA ANTÁRTIDA Y MI YO INTERIOR\"
La Antártida es un enigmático paisaje de silencios y la divina mezcla de colores blancos, grises y terrosos.
Es el sonido del hielo y del océano que la baña y peina sus témpanos.
Es el inmaculado blanco de los copos de nieve que la adornan al tocar su helado suelo.
Es el silbar del viento que, como ensordecedora melodia, taladra nuestros oídos.
Es la soledad de sus insondables paisajes que ni la línea de nuestro horizonte logra entender.
Es el escenario de los contrarios, su silencio profundo interrumpido por el sonido de las voces de su fauna que la sienten como el perfecto oasis para descansar y procrear.
Es el azul profundo de su cielo en jornadas de soleada e impactante calma.
Es el juez implacable y justo que marca nuestro actuar en ella.
Por todo, por el increíble sentir que vivencié cuando la visité, desde ese mismo instante, ella Dama impoluta y mi limitado yo interior, se fundieron en un enamoramiento eterno que nos hizo prometernos, sin importar el pasar del tiempo y las distancias, jamás olvidarnos.
Roberto Bardecio Olivera
(26/4/2026)