R.

En un mundo ruidoso

En un mundo ruidoso

 

El mundo era un ruido constante,

pero más fuerte aún,

era el que vivía dentro de mi.

La cabeza llena de ecos tuyos,

y de lo que pensaban de mí,

ruidos que no pedi.

pero que no cesaban.

Ni el corazón se salvaba

cada latido,una carga,

un golpe más en medio del estruendo.

¿Para qué latir tan fuerte

si ya no quería escuchar me?

Aprendí que a veces es mejor

el silencio.

El de todos.

Incluso el mio.

Callar cada palabra no dicha.

cada emoción que grita por salir.

cada placer.

cada herida.

Así, en el silencio

de lo no expresado.

mi cabeza descansa,

y mi corazón.

por fin.

se aquieta.

No quiero hacer más ruido

en este mundo

que ya grita demasiado.