El viento susurra historias al mar,
y el mar las devuelve en forma de sal,
la luna en silencio las quiere guardar,
mientras pinta de plata la noche sin final.
Las olas murmuran secretos antiguos,
de tiempos lejanos que nadie escuchó,
de sueños perdidos, de amores dormidos,
de todo aquello que el tiempo olvidó.
Y en medio del mundo, tan grande y tan frío,
hay un corazón que insiste en latir,
que guarda esperanza, que enfrenta el vacío,
que aprende cayendo, que vuelve a seguir.
Porque aunque la sombra parezca infinita,
siempre hay un destello queriendo nacer,
una luz pequeña, sencilla y bendita,
que dice en silencio no dejes de creer