Te veré en la noche fría,
con abrazos duraderos,
que esperan tus brazos,
con esmero y calidez,
no voy a tenerte miedo.
Olor a jazmín ambiental,
que en esencia se formó,
no hay peso en el aire,
te siento cerca… lo sé,
aquí estás conmigo.
Recuerdo tu sonrisa,
esa que aparecía con
tus pecas, sabía que no
eres peligrosa, me cuidabas
a pesar de la distancia.
Sentí tus labios en mi cara,
esos besos suaves que eran
tuyos, nadie las pudo replicar
así de perfecto, porque las
copias eran olvidadas, las
mariquitas originales eran
recordadas.