Hermann Garcia

Morder tus labios

Morder tus labios

Sentir tu lengua

Que juguetea con la mía

Inhalar tu aroma

Desear tu alma

Y resignarme con una caricia

Perderme en tus ojos

Los cuales, al escuchar mi deseo

Brillan como los soles

Recompensas mis instintos

Con tu mirada seductora

Segura de lo que deseas

Tu dedo apunta al lugar del oasis

Donde bebo de ti

Esta sed que no se apaga

Pero disfruto y saboreo

Mientras te miro

Y reflejas el gozo

Y la exitacion radiante

Retorciendo tu ser

Escapando gemidos

Alaridos

Y penumbras

Roso tu espalda

Siento tu vientre

Beso tu alma

Mientras tú

Celosa

Aguardas

Seduces

Lames

Exiges

Das

Recibes

Disfrutas

Gozas

Preparas tu penitencia

Me veneras

Me adoras

Subes la mirada

Encuentras mis ojos

El eclipse

La iluminación

La saliva

Tus caricias

Septentrionales

El embrujo de tus caderas

El baile de los siete velos

Tus shakras

Te rindes a mis pies

Súplicas y suplicas

Así te quería tener

Desde siempre

Exiges mi elíxir

Lo bebes

Lo saboreas

Lo derramas

Quieres mas

Ungüento facial

Sorbete de la diosa

Te acurrucas

Finges dormir

Me provocas

Continúa la danza

Te deseo

Te saboreo

Te incito

Me incitas

Quieres lujuria

Te someto

Te exploro

Despacio

El va y ven de mi cuerpo

Despacio

Tranquilo

Provocador

Un instante

Una eternidad

Ser o no ser

Estar o no estar

Detienes el tiempo

Juegas con mi escencia

Con esa lengua

Humeda

Jugosa

Delirante

Deslizándose

Por todo mi deseo

Humectando mi virilidad

Sazonando mi ser

Desintegrandome

Morir y nacer

Resucitar y morir

Te deseo

Finges dormir

Cierras tu flor

El capullo se desvanese

Me arrullas

Me cantas al oído

Bellas melodías

Te abrazo

Dormimos así

Juntos

Sonrientes