Los pajaros azules
Rebotan del cero
Las piedras del abismo
Caen del templo
Por mas que la anules
Tu miel ha muerto
Tan Solo hay salvajes pisadas
De carceleros
Y si te trastonan
Esos caballos de fuego
Ya no duermas nunca
En los ceniceros
Caricias de azufre
Tu piel, tu pelo
Adoran el ritmo
De voces a pleno
Son tantas las luces
Que manchan los suelos
Son tantas las cruces
En los cementerios
Ya no te dibujes
Recortando el cielo
Son magicas las nubes
Las nubes de tu sueño
Los crueles lobos
Le ladran al viento
La trampa del arbol
Y ese momento
Los sabios crueles
Yacen en silencio
Y se visten con pieles
De osos ciegos