CASTA ULTIMADA.
Fuí suburbio en mi Pueblo de textiles obreros,
periferia a los hombres que fueron labradores,
privilegio de mi barrio fueron esos fundadores,
de la cortesía mutua y el brío fueron pioneros.
Mi calle Rincón Grande vió labriegos y carretas,
cargando carbón y leña para sustentar sus casas,
pan trabajado y limpio es el orgullo de mi raza,
vestían mesclillas calzaban ojotas o chancletas.
La mujer del obrero amasa cocina y amamanta,
hace huerta corta trigo y lo lleva a la parva,
el marido otea en silencio y en silencio la ama,,
y cuando los hijos crecen el honor se agiganta.
Relegado al olvido fué mi antiguo arrabal,
hombres de casta valiente modestos y altivos,
decorosa conciencia de hombres antiguos,
trabajo y respeto fueron el sello de mi barrial.
Autor: Poeta al atardecer.