FRANCISCO CARRILLO

todo dejo...

Un costal de avena dura

una arroba, de buen ron

unos sacos de algodón

y una onza de locura,

unas libras de entusiasmo

unas décimas, de amor

lingotes de corazón

y monedas de lujuria.

 

Llevo conmigo hasta el cielo

lo que en mi pude guardar

en la tierra ha de quedar

todo aquello que no quiero,

corazón y alma llevo

llevo familia, amistad

dejo aquí lo material

lo que nada vale, dejo.

 

Soy el rey de un solo imperio

nada debo demostrar

si en lo justo, está mi reino.

 

Y desecho por sobrar

lo que está de mas, aquello

que siempre pude comprar

la casa, el coche el dinero

amigos que nunca están

intereses, compañeros

y favores por cobrar

todo eso me lo dejo.

 

Ya no quiero mas tesoros

ni fortunas amasadas

ya no mas, interesadas

compañeras que den todo

si a cambio de ello, les pagas

solo recojo y me llevo

lo que en verdad me hace falta

lo demás, todo lo dejo.

 

He de llegar a los cielos

con lo justo y necesario

en la tierra, dejo el resto.

 

Dejo costales de sueños

dejo arrobas de buen ron,

dejo cajas de algodón

y mis locuras, las dejo

todo aquello que en valor

puede comprar el dinero,

ha de quedarse en el suelo

en el cielo, solo Dios.

 

Dejo aquí, para quien quiera

las cosas que no he querido

dejo dinero y motivos

que en el cielo no se esperan,

aquí lo dejo en herencia

a los pobres de sentido

a esos, que en esta tierra

se creen por tener, mas ricos.

 

Mi equipaje para el cielo

es humilde y muy sencillo

aquello que no he querido,

al partir no me lo llevo.