Volverán en la noche los recuerdos.
Con fatal amargura inundarán
el silencio mezquino de sosiego.
En la tinta veré yo mi alma negra,
descarnada de fe,
y sin valor
sangrará entre el papel y la penumbra,
aquejada de amor y realidad.
Sin querer surgirá
de mis labios tu nombre
y sabré de esa noche
que quererte me rompe.