Cuervo Blanco

Las lágrimas se secaron rápidamente

Me gustaría entenderte y poder actuar. 

Actualmente creo entenderte y prefiero no hacerlo.

Simplemente elijo que pase lo que tenga que pasar, porque, no quiero retenerte;

Vi como empacabas tus cosas, lo hacías con una determinación particular, como si ya hubieras tomado una decisión.

¿Quién soy yo para frenar eso?

No soy importante para oponerme.

Simplemente permití, nuevamente, que el destino me ayude. 

Abandono cada vez más mi creencia del amor que creo merecer.

No vale la pena seguir esperándolo.

Me convencí por mucho tiempo que en esta vida se debe amar sin importar sentirse amado.

Masoquista resultó esta creencia, me seguía aferrando a aquello que me lastimaba, siempre creyendo que estaba bien porque yo seguía amando. 

Recuerdo a aquel joven audaz que decidió romper su racha de rechazos para someterse al amor.

Ahora, no lo juzgo, sin saberlo se hizo un gran favor.

El amor no es malo, siempre animaré a otras personas que lo experimenten, sencillamente creo haber recibido suficiente.

No cabe en mí más espacio para ello.

Preferiré una y mil veces seguir amando a mi hija y a mi familia.

En ella encuentro un refugio, me sienta bien saber que disfrutamos mucho pasar tiempo juntos; espero no equivocarme.

De todas maneras el amor puede ser fugaz e impredecible, es soberbio por pensar que siempre estarás listo.

Estoy listo para soltarte...