Mauro Enrique Lopez Z.

Nada de llorar

Acaso pensaste que iba a llorar 

porque me dijiste que no, porque 

andaba tras tuyo como un perro 

faldero, aunque te amé con locura 

fue fácil alejarme de ti.

 Mi trabajo es de ausentarme mucho

 tiempo navegando en el mar y regresé

muy feliz a casa porque tú ya estás 

en el pasado y de amores lo encuentro 

en las avenidas sin complicarme ,

así de fácil es mi vida sin ti.