Busqué una alfombra multicolor,
para volar entre nubes pasajeras,
pero llenas de color.
Es el tiempo que nos apremia,
pero tiene su candor.
El privilegio de estar con los niños,
de azul esperanza, y firme templanza.
El amor y dedicación nos orienta
y nos conduce a mejores paisajes.
Camino vigilando con amor a mi luz,
la luz del amor.
Me sigue la luz azul,
la de invariable plenitud.
Sueños de tonalidades
giran en el entorno especial.
Aparto las banalidades ,
el interés es el avance de luz crucial.
Tonos que se convierten en realidades gratas,
el ánimo y logros de los niños de azul.
Venus Maritza Hernández