CUANDO YO ME VAYA...
Cuando yo me vaya...
La casa ya no olerá a canela ni especies,
Ya no habrá crepas de desayuno,
ni chocolate espeso caliente,
mis pasos no se escucharan más,
ni el eco de mi voz retumbará
Las paredes no estarán decoradas a mi gusto…
Se apagará mi voz y pronto seré olvidada de todos.
Los muertos no ven, ni escuchan, no sufren, todo acaba,
Pensar en eso, me hace feliz.
Quiero irme e irme pronto...Ya nada me hace feliz,
ni amar me da felicidad quiero dejar esté mundo
de pasiones, dolor, miedo y hambre.
Y tanto desamor… ¿Qué hago aquí?
irme es mejor, ¡Morir, lo deseo tanto!
Ya no amo nada todo es igual estar aquí me duele vivir.
Sin ser amada es morir un poco todos los días sin ti.
Me pesa la vida, mi alma está triste todos los días.
Nada la llena, creo que es mi hora, ¡Pido perdón a Dios!
Por no ser feliz con lo que tengo y con lo que no tengo.
Se secó el corazón de tanto llorar ya no palpita y tengo miedo morir.
mis ojos están cansados de tanto llorar, irme es mejor.
Es mejor si! sin duda, cuando ya quieres desaparecer, llegó la hora.
Halla me encontraré con mis muertos... Ya son muchos!
Mis padres, hermanos, sobrinos, mi amado esposo y un poeta que amé.
Me quiero morir ahora mismo, ¡Si! la vida, ya no es bella, para mí.
Me iré antes que tú para no llorar tu muerte ni tu adiós
Para llorarte a ti ya no tengo fuerzas...
¡Te diré adiós desde aquí!
Mi siempre amor ¡Hasta luego!
Desde donde me duele el alma
no haber sido la elegida de tu corazón.
Recuérdame cuando pienses que eche tu vida a perder.
Recuerda que fui la única que te amo y moriré amándote.
-Hoy amanecí fatal, si pudiera beber veneno, lo haría-
Mis hijos son felices y mis nietos aman la vida, yo estoy de más.
Pero sé que eso es pecado y no iría a la gloria de Dios.
Yo me condeno sola, por haberme atravesado en tu camino.
El destino ya esta escrito ese no lo puedes borrar.
Cuando yo me vaya seré un recuerdo que nunca olvidaras.
Te olvidaré pero no te dejaré ir... ¡Eso dijiste!
Alicia Pérez Hernández… México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme sola, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
la despedida de José Ángel Buesa