Sheilo Sanz

¡ ME DETIENES !

¡ ME DETIENES..!  


Me detienes en una intensa  partícula subjetiva.

¡ Tan atenta como excelsa !

Donde tu abstracto pensamiento.

Es contenido en un silencio...
¡ tan mío !

Con firme acento profundo.

Me detienes en cada esférico instante repentino.

Próximo a tus deseos,
que me seducen entera.

En instantes que aún no preciso.

¡ Me detienes aún ahí !
¡ Donde no estoy !

Donde simplemente... 

¡ Tú deseas,  que siempre esté !

Como forma repleta,
de quietud estupefacta.

¡ Es ahí... donde soy,
inclusión exacta.

Como única presencia aseverativa.

Donde notas identificarme...
como índiga flama persistente.

Invocando cognitiva
agudeza seductora.

! Tan tuya... tan unigénita !
que dificilmente es de cualquiera.

Aún siendo tan inusual,
este contraste emocional.

Es infinito este latido atrayente.

Donde siempre te pertenezco,
en todo espacio intemporal.

¡ Entonces es ahí !

Donde quizás reclamas
con urgencia.

¡ Toda mi inmanente esencia !

Toda mi ingeniosa permanencia,
digna de tu estelar subjetividad.

¡ Entonces es ahí !

Donde puedo entender.

Lo imperecedero de tu presencia,
en mí espacio inmediato.

Plasmando tu magnetismo entero,
sin que yo...  proyecte saberlo.

Es así,  de cierto este suceso,
tan firmemente percibido.

Cuando puedo reconocer
sin duda alguna.

Lo autentico que atrae
de manera sublime.

Nuestras etéreas existencias.

En un inmortal suspenso
de coincidencias eternas.


Autor.   Consuelo Sanchez.