Hoy he cocinado un plato
por muy poquito dinero
que ni el mejor cocinero
lo guisaría más barato.
Aliño este rico plato
con especias y tomillo.
Todavía me maravillo
de lo rico que quedó,
mi marido, disfrutó,
como si fuera un chiquillo.
De garbanzos, un puñado
un sofrito a discreción
un poco de pimentón
y en media hora acabado.
Y colorín colorado,
este guiso se acabó.
Mi marido lo probó
y lo engulló en un segundo
porque nadie en este mundo
cocina mejor que yo.