¡VIVA LA BAGATELA!
Es cierto, aunque nos sorprenda
mucho, que los nativos
quedaban muy admirados
por las cuentas de vidrio, por su brillo,
también los nativos del norte de América,
las piezas que sirven para confeccionar
llamativos collares, pulseras, tanto que
muchos quedaban absortos en la contemplación de estas bagatelas
y se dejaban comprar por cuentas de vidrio
el oro, las maderas nobles, las piedras preciosas,
la riqueza verdadera. Servían incluso
para adquirir esclavos en África,
en el mismo centro, en el Congo,
donde las cuentas de vidrio causaban,
aunque parezca mentira, una conmoción auténtica.
Gaspar Jover Polo