Volver a casa,
es como regresar de nuevo
a un lugar extraño que fue nuestro nido
Es regresar de un largo viaje
por un sendero perdido
Volver a casa,
es reconocer en los que pasan
el rostro de los que ya se fueron
Es doblegarse con estoicismo
por los sueños que murieron
Volver a casa,
es levantar la mirada al cielo
en una noche colmada de luceros
Es tener la certeza que Dios
siempre estará en el sendero
Volver a casa,
es volver sobre los pasos
buscando las huellas del pasado
Es recomponer los retazos
de un viejo lienzo olvidado
Volver a casa,
es morir en el camino...
es la partitura inconclusa del destino
Es recorrer las distancias
con el andar cansado de un peregrino
¡Dios mío!
¿Cuándo volveré a casa?