Alek Hine

COMER, ¡QUÉ LATA!

Comer, ¡qué lata! 

¡Y qué pérdida de tiempo!

¿Acaso no sería gran ventaja

comer solo una vez al día,

o a la semana... o al mes,

o una vez cada año,

o aún mejor:

no comer, simplemente?

Además,

la digestión le impone al cuerpo

acciones de desecho;

de tiempo desperdicio nuevamente.

En definitiva, no comer...,

¿acaso no sería de provecho?

 

 

lunes, 30 de mayo de 2022