Bolívar Delgado Arce

     POSTRERO

Hay un espacio a mi lado,

en mi pequeña barca,

hay un farol extra y falta una mano

para que lo levante

e ilumine la senda por el hoy

calmo arroyo.

Quizá fueras tú, deidad

fantasma, vaporosa aparición,

tú que quizá has vivido y sufrido

como yo, seguro, demasiado;

o has amado, como yo, no sé cuánto;

pero te queda lozanía en la piel

sonrisas de buenos tiempos,

tu perfume aún envuelve la senda

y la gracia todavía ciñe tu cintura.

Si te quedas -dos al timón-

has de dejarme que vendimie

las uvas maduras

el pan y la hogaza de tu piel

la leche y miel de tus torrentes

y tus raíces con pedazos de tarde

trepando por las ventanas,

entre neblinas y postreros rayos de sol

hasta que la penumbra envuelva

juntos nuestros nombres de luciérnagas tardías,

en vaporosa desaparición definitiva.

 

           Bolívar Delgado Arce