En una antigüedad no muy lejana
Los tapa-bocas los usaban los esclavos,
La función de ese instrumento
Era prohibirles a los subyugados
La capacidad de comer u opinar,
Pero su finalidad
Era volver a los individuos en un X
Al extirparles la nutrición y la locución,
Al cercenarles la identidad.
Y me pregunto, en tiempos
De besos sumergidos en barbijos
¿Somos reconocibles por nuestros amados
Aun con la extirpación de individualidad
Mediante un pañuelo?
¿Mis ojos enmudecidos
Podrían revelarte quien soy?
La respuesta es si,
La esencia traspasa los disfraces
Del anonimato impuesto,
Y besa aun sin boca
Y canta aun sin voz,
Porque no hay velo
Que sotierre nuestro ser.
Julieta Iallorenzi
04/06/2020