Xwyz

Cerca de la cerca

Perdió el conocimiento y le bajó el pulso,

palideció, su lengua se adormeció,

quiso opinar y negarse y no pudo,   

se detuvieron los pensamientos y

los sentimientos, puso la mano

sobre la vela encendida, en el pecho

y en los clavos donde se acomodó

a escuchar y aceptar. Todo su cuerpo

parecía privado de alma, tenía

que cumplir las metas: Este era

su privilegio, su alegría, empujar

la empresa en la misma dirección,

pujar sin condiciones, sin peros,

aportar para comprar muebles

y sentarse, levantar muros

fuera del contrato que firmó.

Y todo lo dio, y todo lo hizo,

hasta que llegó el viernes

y volvió el alma al recipiente

del cuerpo para ver, lo que ahora,

y por solo dos días, sería invisible,

inenarrable e increíble de lunes

a viernes y de ocho a seis.