Los muertos vivos,
los que no sienten nada.
Su vida nunca es agua
tampoco trigo;
y sin que sientan
los golpes en el alma
como si nada,
pasara en el camino.
Los muertos vivos,
los que no ven qué pasa
que viven muertos
y van muy aturdidos
con falsas notas
que tanto les encantan.
¡No les espantan!
¡Pobre los muertos vivos...!
Del dolor sabe
el que con luto
vive y camina;
quien sufre mucho,
quien llora con quien llora,
quien siente y ama
porque sabe de heridas.
Son los que mueren
como las bellas rosas
con sus aromas
y con sus verdes hojas
donde emerge el amor
que la retoña…