Cynara Silvestre
¡Cynara silvestre que eres tan bonita!
Cabeza en color rosa, un toque violeta y hasta un poco azulada que se abre como una flor maravillosa.
Si te saben tomar, no clavas tus espinas,
pero si te toman mal, tus puntas dañan las manos.
¡Qué tan suave y terciopelo tienes tu cuello en esos tallos!
Pero cuántas espinas llevas en tus hojas y en tus pétalos.
Esas espinas que hacen doler la piel de las manos,
y el dolor sube hasta el alma, llega hasta el corazón.
¡Pero qué bellas que son cuando se ven en un jarrón!
Aún seca, sigue siendo la atracción, la admiración de la gente.
Porque su belleza no se va con el tiempo,
ni se pierde con el sol o la lluvia.
Esas puntas que hicieron daño
ahora brillan como estrellas en el jarrón.
Y aunque ya no esté como antes,
su esencia sigue ahí, intacta –
su luz nunca se apaga.
Autor: Antonio Pais
La Paz (Córdoba) 🇦🇷Argentina.🇵🇹
Dpto. San Javier.