Sheilo Sanz

¡ PREDESTINADA HORA !

¡ PREDESTINADA HORA ! 

Tan sutil se extasía la apacible espuma que se enerva solitaria.

Desde toda imprecisa plenitud.

Que retrocede el reflejo
de la tarde matizada.

Cuando no es oscuro ni complejo,
ese intrigante estupor lejano.

Que se siente avizor,
apuntando intensidad.

Como fluyendo susceptible  nostalgia confundida.

Replegada contra la sinuosa levedad del remoto horizonte.

Desplegado en un raro
y fúlgido espejismo.

De sensoriales sombras...
¡ queriendo traerte hasta aquí !

Quizás queriendo habitar...
¡ espacios fascinantes !

Estoy mirando elevadas
siluetas complicadas.

Con moderada belleza taciturna.

Mientras prevalece el silencio, expectante de esta relente.

¡ Predestinada hora !

Se intuye una insistente delación.

En cada relegada reversión...
con incidental y declinada omisión.

Todavía Postergando,
una concluida objetividad.

¡ De aciertos tan míos !
¡ Como quizás...tan tuyos ! 

¡ Y aunque sé como tú !

Como definir este inusitado
sentir subyacente.

Desde cada desconocida
y consecuente persistencia.

Que materializa una enfática emoción en el aire.

Todavía no sé...

Como estoy suspirando,
¡ por un deseo así...!

Concretamente infinito.

No puedo dejar de sentir,
esos momentos perceptivos.

Que aunque retraídos del tiempo,
reposan en mi particular silencio.

Quizás desde un umbral oculto,
de cada rendida hoguera.

Que inevitable proyecta tu sombra,
¡ como si aquí existieras !

Mientras fluyendo extasiada.

Se hace intacta aún...
esta memoria inmaterial.

¡ Persistiendo así !
como inminente aliento tuyo

Con tanta alucinante
firmeza intemporal.

Impactando quizás... esta aquí,
toda frecuente ligereza precisa.

En invocado suspiro lívido,
que del aire se sujeta inseguro.

Como vencido por la impaciente...
y extraña espera consumida.

Que exacerba toda arraigada  ansiedad comprimida.

Como no implorar...
ser factible presunción.

Por estos agotados
minutos sumergidos.

En este silencio profundo.

Cuando desfigurando...
horizontales esferas diminutas.

Está esa mirada oculta...

Sobre esos oscuros riscos impredecibles.

Colgados de extraviados
faroles tristes.

Intangible instante...
que penetra... sin decirlo.

En formas habituales,
que han sido precisas.

¡ invocando entonces !
un momento perfecto.

En este advertido resplandor,
que desea ser conocido.

¡ No es como ahora!

Esta súbita quimera que traspasó,
mi absorta memoria.

En la quietud displicente,
de un estupor convincente.

¡ No es como ahora !

Esos momentos que extraviaron,
todo elemental rastro celeste.

Cuando han suscitado
repentinos pensamientos.

impactados por un palpito,
repleto de rara soltura.

Que se hace significante,
para mi sensible alma.

Tan hechizante es este cerúleo enigma simple.

De anuentes  hechos incompletos.

Que traspasa lo inevitable,
de nuestro propio  reflejo.

En un destinado tiempo,
envuelto en un absoluto silencio.


Autor....Consuelo Sanchez.