Ojos tristes que lloráis
con lágrimas de cristal
no lloréis, porque llorar
a nadie puede curar.
Siendo lágrimas de seda
de unos ojos de metal
no se entiende, que llorar
sea culpa de una pena,
no lloréis ojos de hielo
con pupilas de papel
no dejéis ojos, de ver
que llorar solo es consuelo.
Y se mojan las pestañas
los párpados se humedecen
con las lágrimas que viertes
recorriéndote la cara,
no seáis ojos de esclava
no lloréis si estáis alegres
no cambiéis a ojos verdes
cuando negros, siempre estaban.
Ojos tristes que lloráis
con lágrimas de cristal
no lloréis, porque llorar
no es bastante si miráis.
Esas marcas en la cara
del dolor de haber llorado
son la muestra de ese daño
que en gotas, se derramaba
no lloréis ojos de malba
entre lágrimas resecas
no seáis ojos de tela,
que de llorar se consuelan.
Ojos tristes de azucena
ojos negros y cansados
esta noche, estar cerrados
porque pase la tristeza,
no lloréis hacedme caso
que llorar no es la manera
de unos ojos que pudieran
ser alegres, no amargados.
Ojos tristes que lloráis
con lágrimas de cristal
no lloréis, porque llorar
solamente es consolar.