NUESTROS CINES
El misterio quedaba establecido
desde el momento en el que se prohibía
avanzar escaleras abajo, ir más allá de la altura
de los urinarios: ¿qué secreto insondable
tendría lugar en aquellas profundidades?
Para hacer un mapa del cine Los Santos,
es preciso recurrir a la memoria pues, solo ahí,
permanece de pie, altivo y todavía en activo,
desafiante incluso, es como un monumento
sólido que sigue ofreciendo también sesiones
dobles entresemana,
y con un aposentador bien informado
que proporciona la crítica más fiable
sobre la cinta que viene a continuación,
aunque, como ya estamos dentro,
su opinión ya no sirva. En un momento de auge,
se concentraban allí decenas, cientos de almas
a la misma hora, un apogeo de gente curiosa,
de aficionados, de personas que entraban al cine
cargados con la fiambrera con el fin de merendar.
Gaspar Jover Polo