Extraños
El destino se torció sin decir por qué.
¿Por qué será que ayer nomás nos sonreía?
Hoy solo hay lágrimas secas en un papel.
Y el frío que en nuestros cuerpos no cabía,
porque no “éramos”, sino “era”, el día aquel,
único ser de dos almas, y al unísono latían
lo que hoy ya es recuerdo sin poder,
que quema en la memoria sin vida
pero se congelará amada mia,
porque ya no “somos”, sin nuestro querer.
…”Fuimos”… aunque crea que es mentira.
Y no volveremos a “ser” nada otra vez.
Solo “seremos”… Extraños… todo termina…
Ayer como nadie, nos amamos…
Y hoy ya no sirve luchar, ni intentar.
Tus promesas vencidas te regresaron
a la inexistencia y al vacío en tu lugar,
vacío que tus caricias habían quebrado.
Y otra vez solo somos… Extraños…
Voy a ciegas, sin ti el resto de mis años.
El cielo está muerto y voluntad no queda.
Es un sacrilegio involuntario y aceptado
por un dios ausente y su castigo,
que inclemente soltó nuestras manos.
Porque tú y yo ya no somos… fuimos…
Y no seremos más que dos… extraños…
Autor: Elhen Amorado